Blindado Selbstfahrlafette (Pz.Sfl) para 12,8cm K40 (anteriormente Pz.Sfl. V) fue el nombre dado a dos prototipos producido un Selbstfahrlafette con un 12,8-cm arma antitanque utilizado por los alemanes fuerzas armadas en el momento de la Segunda Guerra Mundial
Rango de precios: desde 255,00€ hasta 460,00€
Descripción
En 1939, Rheinmetall-Borsig (arma principal) y Henschel (chasis) recibieron el encargo de desarrollar un carro de armas autopropulsado bajo el nombre de proyecto Schwerer Betonknacker. El propósito era la destrucción de bunkers pesados como en la lÃnea francesa Maginot. El chasis fueron dos prototipos desarrollados por Henschel como sucesor de Panzer IV VK 30.01 (H). El arma principal incorporada era una modificación del cañón antiaéreo original de 12.8 cm. La conversión de los vehÃculos tuvo lugar a comienzos del año 1941/42 por Rheinmetall-Borsigen Dusseldorf AquÃ, el VK 30.01 fue extendido por otro impulsor en la parte trasera y agregó una construcción completamente cerrada y abierta. En la única área de combate ligeramente blindada, 15 disparos de munición solo podÃan llevarse por separado debido a su peso y dimensiones. El arma en sà tenÃa un peso de 7.8 toneladas. El área de enderezamiento lateral fue de 12 ° en total. Una importante desventaja del diseño fue que en todo el mantenimiento del motor, todo el cañón tenÃa que ser ampliado. Debido al curso actual de la guerra, el propósito original ya no se dio, por lo que en mayo de 1942 el Panzerjäger-Abteilung (Sfl.) 521 ordenó una misión como caza de tanques pesados. Los dos vehÃculos fabricados, nombrados en honor a las figuras conocidas de Wilhelm Busch como «Max» y «Moritz», fueron utilizados por la Wehrmacht en la campaña rusa. Con la excepción de una foto que muestra el auto # 2 con 22 marcas de lanzamiento, casi no hay informes operativos sobre estos vehÃculos. Con el cañón enormemente poderoso, cualquier tanque soviético podrÃa ser destruido incluso a gran distancia. Durante la misión, la tropa le dio al vehÃculo el nombre de «Sturer Emil». Ambos vehÃculos se perdieron en batallas con el Ejército Rojo durante la Batalla de Stalingrado. Hoy se encuentra uno de los especÃmenes capturados intactos de los soviéticos, asà como muchos otros tanques, destructores de tanques y cañones de asalto, en el museo de tanques Kubinka








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